lunes, 1 de septiembre de 2008

IMPACIENCIA E INTOLERANCIA


Por Germán Tabares


Tres meses. ¡¡Sí, de verdad!!, les aseguro que pasaron sólo tres meses desde que Claudio Borghi asumió como DT de Independiente, pues fue en junio de 2008 que reemplazó a José Santoro, pero la hinchada “roja” ya está pensando un cambio de timón. El “Bichi” debutó en el cargo con una victoria como visitante ante San Lorenzo en la fecha 14 del Torneo Clausura 2008, donde además, acumuló 5 empates consecutivos: como local ante River (0-0, fecha 15), ante Racing (0-0, fecha 17) y ante Arsenal (1-1, fecha 18).


A su vez, el “Diablo” obtuvo sendos empates 1-1 y 0-0 en las visitas a Estudiantes (fecha 16) y Velez (fecha 18), resultados que le aseguraron el sexto puesto del certamen, a 12 puntos del campeón River Plate, y la clasificación a la Copa Sudamericana. Sin embargo, las dudas comenzaron a ganar terreno entre los aficionados de una mitad de Avellaneda, siempre ávidos de un nivel de juego distinguido que, sostienen, los catapulte inexorablemente a la pelea por cada título en disputa.


Los rumores comenzaron a transformarse en silbidos –o reprobaciones- cada vez más masivos, que dejaron la paciencia para el DT al borde del precipicio tras la eliminación ante Estudiantes en la Copa Sudamericana al caer 5-3 por penales, luego de un triunfo (como local) y una derrota (de visitante) por 2-1.


Entonces empezó el Clausura, y la esperanza se renovó, pero no así el crédito, la paciencia o la tolerancia para con Borghi y su renovado plantel, ahora dotado de valores incorporados por el presidente Julio Comparada a pedido del entrenador. El empate 0-0 en la visita a Vélez en el inicio del nuevo certamen dejó sabor a poco entre los simpatizantes rojos, insatisfechos también con el ajustado triunfo 1-0 como local sobre el ascendido San Martín de Tucumán en la fecha 2.


Hasta que el empate 1-1 en el clásico ante Racing, como visitante, y una nueva igualdad como local contra Gimnasia La Plata despertaron la ira de una afición que no acepta ver a su equipo con 6 puntos sobre 12 posibles, incluso a pesar de que el registro indica que Independiente presenta un invicto de 14 partidos (seis triunfos y ocho empates) en torneos oficiales.


“Con huevo se ganaba”, rezaba a modo de reclamo la bandera que nació tras el empate como visitante contra Boca Jrs. en el Torneo Clausura, cuando Pedro Troglio aún comandaba a Independiente, antes de “cederle” su puesto a Santoro. El mismo “trapo” apareció en el entrenamiento posterior al empate ante Racing, y provocó una discusión entre Leandro Gioda y Leonel Ríos con los ideólogos y emisores del (¿representativo?) mensaje para el plantel y Borghi, quien se hizo cargo.


“En el caso de que yo sea el problema, no tengo inconvenientes en dejar mi lugar. Soy el responsable, y el silbido en dos partidos demuestra que la gente no está conforme”, afirmó rápidamente el entrenador, acusado de “vende humo” por manifestar una intención de apuesta por un fútbol ofensivo.


Finalmente, entonces, ¿puede acaso alguien reprocharle a Borghi que Independiente no haya alcanzado el nivel y desarrollo de juego que él reveló ambicionar a su llegada en junio? Insisto, el DT lleva en el cargo 3 MESES (!!!!!), de los cuales sólo los últimos 30 días contó con el plantel que él armó. Saludo la decisión de Comparada y su comisión directiva de dar “pleno respaldo” al DT que guió a Colo Colo al tetracampeonato en Chile y promueve una desdramatización del juego, que –sabemos- genera pasiones y mueve multitudes, 80% de las cuales, coincido con Borghi, “no entiende lo que lee”.

1 comentario:

Mariano dijo...

Comparto. Es la locura del futbol argentino no se epsera a nadie. saludos muy buena entrevista al pirulo