domingo, 22 de junio de 2008

Involución


Por Germán Tabares


La selección argentina de Alfio Basile obtuvo el primer punto de un combinado local como visitante en Brasil en las tres últimas eliminatorias sudamericanas para un Mundial, luego de dos derrotas consecutivas (1-3) durante el período del ex DT Marcelo Bielsa, actualmente al comando de la "Roja" chilena.


Aunque el seleccionado albiceleste pudo de hecho haber celebrado un triunfo en Belo Horizonte, los números demuestran que la producción de la selección nacional mayor sufrió en los últimos diez años una involución incuestionable.


Luego de seis fechas, la tabla de posiciones de las eliminatorias para Sudáfrica 2010 muestra a la Argentina en segundo lugar con 11 unidades (+6 de diferencia de gol), dos menos que el líder Paraguay, próximo rival de la albiceleste, en Buenos Aires y por la séptima fecha del certamen.


Hace cuatro años, el combinado local, dirigido entonces todavía por Bielsa, marchaba también segundo en la eliminatoria, con 11 unidades (+5) pero a un solo punto del líder Brasil, que precisamente le había quitado el invicto a la albiceleste en la sexta fecha del certamen continental.


El torneo clasificatorio al Mundial 2006 terminó con la selección argentina al comando del DT José Pekerman, quien reemplazó a Bielsa tras el triunfo 1-3 como visitante ante Perú en la octava fecha, una después del empate 0-0 como local ante Paraguay.


Pekerman debutó con un claro triunfo 4-2 sobre Uruguay en Buenos Aires, y terminó acumulando 19 puntos en diez partidos, para finalizar con los mismos puntos (34) que Brasil, pero en segundo lugar por peor diferencia de gol (+18 para el pentacampeón del mundo contra el +12 de los argentinos).


En cambio, luego de seis fechas de la eliminatoria para Corea-Japón 2002, Argentina era cómodo líder con 15 puntos (+9), con cuatro de ventaja sobre Brasil y Uruguay, incluso tras haber caído 1-3 ante el combinado verdeamarelho, que luego celebró el pentacampeonato mundial en Asia. La diferencia involutiva en el juego de la selección argentina se advierte además en los resultados acumulados en el mismo período de las últimas tres eliminatorias mundialistas.


Luego de seis fechas en la clasificación para Corea-Japón, Argentina acumulaba 5 triunfos y sólo la derrota ante Brasil, mientras que en la eliminatoria para Alemania 2006 el combinado albiceleste presentaba 3 victorias, 2 empates (como local ante Chile y visitante de Colombia) y una caída (contra Brasil).


En el actual camino al Mundial, la selección de Basile también ganó 3 partidos, empató 2 (local ante Ecuador y visita a Brasil) y perdió frente a Colombia, e incluso tiene mejor diferencia de gol respecto de la eliminatoria pasada, pero marcha 1 punto más lejos del líder del certamen, en esta ocasión Paraguay y no el pentacampeón mundial, como cuatro años atrás.


En septiembre próximo, la selección albiceleste será local ante Paraguay, que intentará con la conducción del DT argentino Gerardo Martino mantener su imbatibilidad de los últimos 15 años, período en el cual acumuló 4 empates consecutivos (1-1 en 1993, 1-1 en 1996, 1-1 en 2000 y 0-0 en 2004). Un triunfo en la próxima fecha permitirá a la Argentina recuperar el liderazgo de la eliminatoria y doblegar a un adversario que se siente cada vez más sólido en Buenos Aires.


El empate ante Brasil pareció mostrar que la selección hizo los deberes para evitar repetir los errores cometidos en el amistoso de Londres y la Copa América de Venezuela, ambas caídas indiscutibles por 0-3. Basile tiene ahora la palabra para establecer el primer eslabón que dé inicio a una nueva cadena evolutiva.

2 comentarios:

Mariano dijo...

Correcto análisis de una etapa que es comlicada de la selección Slds!

Anónimo dijo...

Me parece que el análisis indica que, pese a todo, la era basile no es tan mala como la del 93, cuando el equipo dependía de un equino como batistuta. De todos modos, me parece que la gente va a la cancha a ver a Messi o a Riquelme. Con la era bielsa Pekerman, el hincha iba a ver a Argentina.
Pablito desde Sampa, Admirador de Barijho